Cómo contar un cuento sin palabras: guía paso a paso
Cómo compartir un cuento sin palabras con un niño: qué preguntar, cómo ampliar sus respuestas y cómo adaptarlo en Infantil, en logopedia y al aprender otro idioma.
Última actualización: 2026-10-09
Un cuento sin palabras cuenta su historia solo con imágenes: las palabras las ponen quienes lo comparten. Por eso es una de las formas más fáciles de animar a un niño a hablar, sepa leer o no y hable la lengua que hable en casa. Esta guía usa como ejemplo la historia gratuita La pelota perdida, pero los pasos sirven para cualquier paquete de StoryTalkKit y también para los álbumes sin palabras de la biblioteca.
Qué necesitas
- La versión sin palabras de la historia, impresa. La pelota perdida es gratuita: inicia sesión y descárgala aquí.
- La versión con texto breve, que viene con cada paquete. Déjala a un lado para más adelante.
- Un lugar tranquilo donde sentarse uno al lado del otro y ver bien las imágenes.
- Unos 10 a 15 minutos. Mejor breve y relajado que largo y exhaustivo.
1. Mirar primero todas las imágenes
Recorre la historia completa una vez, sin parar a preguntar. Deja que el niño pase las páginas o señale. Esta primera mirada le da la forma del relato: quién aparece, dónde ocurre y cómo termina. En La pelota perdida: un niño, un parque, una pelota que se aleja rodando y un final feliz.
2. Volver al principio y hablar de cada imagen
Ahora vuelve a la primera imagen y tómate tu tiempo. Usa una escalera de preguntas: empieza por las más sencillas y sube solo cuando el niño esté listo.
- Describir: «¿Qué ves? ¿Dónde están?»
- Inferir: «¿Cómo se siente ahora? ¿En qué lo notas?»
- Predecir: «¿Qué pasará después?» Pregúntalo antes de pasar a la siguiente imagen.
- Relacionar: «¿Alguna vez has perdido algo? ¿Qué hiciste?»
Espera después de cada pregunta. Cinco segundos parecen mucho, pero dan tiempo para pensar. Señalar, hacer un gesto o decir una sola palabra ya es una respuesta.
3. Repetir y añadir un poco
Repite lo que dice el niño añadiendo una o dos palabras. Si dice «pelota», puedes responder: «Sí, la pelota rodó debajo del banco». Así muestras el siguiente paso del lenguaje sin corregir. Si no habla, describe tú la imagen con frases cortas y claras para que la conversación siga.
4. Contar juntos la historia completa
Cuando ya hayan hablado de cada imagen, cuenta la historia de principio a fin. Usa conectores temporales: primero, después, luego, al final. Por turnos: tú cuentas una imagen y el niño la siguiente. Más adelante, invítalo a «leerte» la historia a ti o a un peluche.
5. Comparar con la versión con texto breve
Saca ahora la versión con texto breve. Léela con el niño y compara: «En nuestra historia, el niño estaba triste. ¿Qué dice aquí?». A los niños les suele enorgullecer que su versión sea más larga o diferente. No hay una versión correcta: el texto breve es solo una forma posible de contarla.
También puedes escribir algunas frases del niño y leerlas con él. Ver sus propias palabras en el papel es un momento especial para quien está empezando a leer.
6. Convertirla en una secuencia temporal
Cada paquete trae además tarjetas con las imágenes. Mézclalas y pide al niño que ordene la historia de nuevo, o coloca la primera y la última y pregunta qué pasó entre medias. Encontrarás más ideas en la guía de secuencias temporales.
Cómo adaptarlo
- Niños que aún no leen: mantenlo breve y como un juego. Nombrar y señalar ya es un gran comienzo.
- Niños que aprenden otro idioma: cuenta primero la historia en la lengua de casa y después prueba tres o cuatro palabras clave en la nueva. Cada paquete está en siete idiomas.
- Logopedia y fonoaudiología: los cuentos sin palabras sirven para la narración, las preguntas, la descripción y la ampliación de frases. Empieza con una historia de 4 escenas y pasa a 6 u 8 cuando el niño gane confianza.
- En el aula: trabaja en grupos de cuatro o cinco para que todos participen. Cada niño puede contar una imagen.
Preguntas frecuentes
¿Y si el niño cuenta una historia totalmente distinta? No pasa nada. Pregúntale qué de la imagen le hizo pensarlo. Unas mismas imágenes admiten muchos relatos.
¿Cuántas veces conviene repetir la misma historia? Repetir una historia conocida ayuda: cada vez suelen añadir más detalles.
¿Tengo que hacer los cuatro tipos de pregunta? No. Elige los que encajen con el niño ese día. Una sesión solo de describir ya es una buena sesión.
Estos materiales apoyan la conversación compartida. No sustituyen un plan individual elaborado por un profesional.
La pelota perdida, gratis · Cuentos sin palabras para imprimir · Secuencias temporales